|
Durante una semana, “Poder&Negocios” recorrió el “Dubai latino”, como lo llaman algunos, para constatar in situ qué está pasando en este país centroamericano que captura la mirada del mundo entero, por sus logros económicos. Aquí van algunas claves para entender un poco más sobre su explosivo crecimiento y sus próximos pasos.
“Puro Chile es tu cielo azulado, puras brisas te cruzan también. Y tu campo de flores bordado, es la copia feliz del edén… ¿cachai?”, dice en perfecto “chilensis” Dazzell Marshall, guía turístico del canal de Panamá, a una dupla de compatriotas que comienza su visita a la gigantesca obra de ingeniería, que conecta los océanos Pacífico y Atlántico y que se ha transformado en el icono del país centroamericano, manejando el 5% del comercio marítimo mundial. Congelados quedan los chilenos ante tan inesperado recibimiento y dan inicio al recorrido que entrega detalles sobre la historia del canal, uno de los principales motores de la economía panameña. “La contribución del canal al PIB del país es de 4,8%. Es muy relevante, pues es el epicentro del conglomerado de actividades de transporte marítimo y logístico. Más de un tercio del PIB del país proviene de estas áreas”, deja en claro el ministro para Asuntos del Canal, Rómulo Roux. Actualmente, atraviesan entre 35 a 40 barcos diariamente, cuyo peaje promedio bordea los US$ 90 mil, sin considerar los servicios adicionales, como el sistema de reservación y la asistencia de locomotoras. El barco que más ha pagado por atravesarlo es el crucero “Perla de Noruega”, que desembolsó un poco más de US$ 375 mil a fines del año pasado. “Los buques pagan peajes de acuerdo a la capacidad que tienen de llevar carga. Algunos barcos, por su arquitectura, pagan más por transitar. Tal es el caso de los buques de pasajeros y los porta vehículos”, enfatiza Roux. Atravesar los 80 kilómetros de extensión que tiene el canal puede tardar entre ocho a 10 horas y considera la detención en tres complejos: la esclusa Miraflores, Pedro Miguel y Gatún. Sin embargo, muchos barcos son demasiado grandes para atravesar el canal –los llamados Post Panamax–, lo que los obliga a tomar la ruta marítima por Cabo de Hornos, que implica dos semanas más y 13 mil kilómetros de recorrido adicional. Siguiendo la tendencia mundial hacia la búsqueda de economías de escala mediante el transporte de más carga en menos viajes y con el fin de mejorar la competitividad del canal, la administración está impulsando un ambicioso plan de crecimiento que considera la construcción de un juego extra de esclusas más anchas y profundas, a un costo de US$ 5.250 millones que estaría entrando en operaciones el 2014. Y es que Panamá debe aprovechar su gran ventaja: la logística. “En eso somos reyes. Tenemos más grúas y contenedores en nuestros puertos que en todo lo que hay en Latinoamérica. Somos el país de conectividad de puertos. Tenemos barcos que salen todos los días y una aerolínea (CopaAirlines) que vuela a cualquier capital de Latinoamérica dos veces en un mismo día. Si tienes una buena ubicación, puedes cobrar peaje a la gente que pase por ahí. Es un modelo económico bien básico, pero de ahí se derivan muchas cosas interesantes”, dice un analista.
Ola inmobiliaria
Pero Panamá es mucho más que el canal. Hace sólo unos días, obtuvo el grado de inversión sobre su deuda por parte de la clasificadora Standard & Poor's, que se suma al concedido por Fitch hace dos meses. A ello se añade también el índice anual de “Latin Business Chronicle”, que situó a Panamá como el país con mejor clima de negocios entre 19 naciones latinoamericanas. Su sólido crecimiento y la estabilidad de su sistema bancario lo avalan. Para José Manuel Bern, vicepresidente ejecutivo de Empresas Bern, uno de los grupos inmobiliarios más importantes del país, hace 6 o 7 años Panamá empezó a verse en el mapa. “Ocurrieron varios hechos puntuales. Por un lado, el programa ‘CBS Survivor’ se grabó acá y se repitió tres veces en el horario prime en Estados Unidos, lo que despertó el interés de ellos. Luego se realizó Miss Universo 2003 y posteriormente Panamá se adjudicó un puesto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Comenzó a haber un acercamiento al mundo inmobiliario. Los pioneros fueron los norteamericanos y algunos canadienses, quienes encontraban que era barato, limpio, gente relativamente amable con una economía poco complicada y abierta. Esa fue la primera ola de inversionistas inmobiliarios. Más tarde vendría una segunda. El crecimiento ha sido fuerte durante los últimos seis años y creo que es por la apertura hacia el mundo”, comenta el ejecutivo, dueño de varios edificios y hoteles, entre ellos, el Miramar, Intercontinental, Crown Plaza y Gamboa Rain Forest. La economía panameña ha venido mostrando un desempeño muy vigoroso y sostenido desde el 2004. Sólo por nombrar algunos datos, mientras el 2007 creció 11,8%, el 2008 lo hizo en un 11,2%, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo. Un resultado no menor considerando que la crisis financiera mundial estalló en septiembre de ese año. Si bien, el crecimiento cayó a 3,7% el 2009, por efecto de la hecatombe financiera, para este año se espera un repunte. “Para 2010 estimamos que la economía crecerá 5%. La intermediación financiera, el comercio y el turismo tendrán mucho que explicar en la estimación. El ingreso de pasajeros ha vuelto a retomar su dinamismo y la ocupación hotelera está en los niveles de lo que había sido su mejor año (2008). También proyectamos una moderada recuperación de la actividad agrícola”, explica el ministro de Economía y Finanzas de Panamá, Alberto Vallarino. La Consultora Panamá Economy Insight proyecta que en el 2011 y 2012 el país retomará sus niveles pre crisis. Ese mayor crecimiento junto al mayor endeudamiento, advierte la consultora, permitirán financiar el ambicioso Plan Estratégico del Gobierno 2010-2014 por US$ 13.600 millones. Se trata de un plan económico, así como de inversiones públicas y programación financiera, y también con un acento social, pues a pesar de sus importantes avances en materia económica, Panamá sigue siendo un país de contrastes. Hay riqueza, pero mucha desigualdad y pobreza, y falta de competencia a nivel educacional.
Fin de “diablos rojos”

Obras como la ampliación del canal, la construcción del primer Metro en Ciudad de Panamá, el proyecto de saneamiento de la Bahía panameña, la construcción de la autopista Madden-Cuatro Altos, así como también la recuperación del casco histórico –visita obligada de los turistas por sur angostas y hermosas calles, con buenos restaurantes y bares y donde se puede apreciar algunos representantes del pueblo originario Kuna mostrando sus tejidos–, son algunos de los próximos cambios que vienen para el país. Uno de los más emblemáticos, que ya ha generado más de alguna polémica, es la licitación del sistema de transporte público que sacará de circulación a los famosos “diablos rojos”, flota de buses decorados con múltiples colores y mensajes, que durante las noches se adornan con llamativas luces de neón y que han sido la solución para los panameños a la hora de trasladarse. A la fecha, ya son tres los consorcios que presentaron ofertas para adjudicarse la licitación, entre ellos un consorcio colombiano. Otro de los proyectos que impactará es la construcción de la “Torre de Gobierno” o “Torre Financiera”, que albergará a todas las instituciones del gobierno y que promete convertirse en el edificio más alto en América Latina con 69 pisos, destronando al proyecto Costanera Center del empresario chileno Horst Paulmann, dueño de Cencosud, y que llega a los 64 pisos. La inversión panameña es de US$ 250 millones y se espera que esté terminada para el 2013. El gobierno ha dicho que con esta iniciativa se ahorrará US$ 40 millones al año. La imponente torre –que tendrá un mirador turístico de estructura transparente en forma de huevo en la parte superior– estará situada sobre el terreno del antiguo edificio de la Embajada de Estados Unidos en la Avenida Balboa, en el borde costero de la capital, donde se luce la mayoría de los rascacielos, que han llevado a que algunos llamen a Panamá como el “Dubai latino”. Tener un metro cuadrado en la zona –decorada con novedosos edificios como el “Trump Ocean Club”, del magnate Donald Trump que simula un velero o el “Revolution Tower”, la torre torcida, ubicada más al centro de la ciudad– puede costar varios billetes verdes. Y es que la exoneración del impuesto a la vivienda por 20 años es un gran gancho para atraer futuros inversionistas. Trascendidos hablan de que las estrellas de Hollywood, Mel Gibson y Bruce Willis ya tendrían su departamento con vista al mar en el borde costero. “Mel Gibson estuvo viendo nuestras propiedades, pero nosotros nos enfocamos en clientes más mercadeables”, reconoce Bern. Se estima que la construcción seguirá mostrando buenos resultados en Panamá. “La evolución de la construcción se mantendrá en importantes cifras de crecimiento, por los cambios en los tipos de obras. Hay una mayor orientación hacia la creación de grandes barrios, en lugar de rascacielos, además de obras como la construcción de hoteles y resorts, pero especialmente de centros comerciales”, explica el Ministro de Economía y Finanzas. Un ejemplo de ello es la apertura del Hotel Finisterre Suites& Spa, que combina comodidades de casa con un servicio de hotel de lujo.
Nuevo centro de negocios Las óptimas condiciones que ofrece Panamá para hacer negocios han llevado a que algunas multinacionales se hayan instalado en el país. La transnacional estadounidense Procter&Gamble montó su centro de operaciones para Latinoamérica allí, al igual que 3M, quien echó andar su nuevo centro de manufactura. El lugar escogido para hacerlo fue el Área Económica Especial Panamá Pacífico (AEEPP) –un centro de negocios y meca residencial en un privilegiado entorno tropical– que está dando mucho que hablar. Ubicada en la antigua base aérea de Howard, en la ribera oeste del Canal de Panamá, el proyecto es impulsado por el gobierno de Panamá y la empresa London & Regional Panamá. Esta última invertirá US$ 705 millones en la creación de Panamá Pacífico, que considera 1.400 hectáreas, 20 mil casas, 40 mil nuevos empleos, y que ofrecerá beneficios fiscales, laborales y legales a los que se instalen allí, entre muchas cosas más. Pero esta nación centroamericana no sólo captura la mirada de los extranjeros por su potencial empresarial, sino que también por sus atractivos turísticos. De hecho, “el 2009, la actividad turística fue uno de los principales generadores de divisas para el país, colocándose por encima de los rubros de exportación tradicional como el banano o el camarón”, comenta el ministro de Turismo, Salomón Shamah.
Y es que Panamá es un mar de sorpresas. Se puede disfrutar de las majestuosas selvas, valles y montañas y de varios cientos de islas en ambas costas. Uno de los destinos obligados para los turistas es Bocas del Toro, un archipiélago en el oeste del país, donde se puede llegar a través de AirPanamá, la línea área nacional, en sólo 45 minutos. Cuenta con aguas tranquilas y limpias y extensas áreas de selvas y bosques lluviosos. Es también refugio de corales, vida acuática y diversidad de aves. En la isla de los pájaros habita el “ave paraíso”, única en el mundo. Y si se tiene un poco de suerte, también se pueden ver delfines disfrutando de las cálidas aguas. En Bocas del Toro hay muchos inmigrantes norteamericanos y canadienses, quienes escogieron la isla para montar su segundo hogar. Se habla de que pagaron precios escandalosos que bordean los US$ 150 mil por un pedazo de tierra al costado del mar. Otro lugar especial es Gamboa Rainforest. A sólo 30 minutos de Ciudad de Panamá, se puede disfrutar de un pulmón verde de flora y fauna tropical. Un tour por el lugar en lancha, permite visitar la isla de los monos y de paso ver algunas crías de cocodrilos a orillas del lagó Gatún. Un espectáculo para no olvidar. Para el ministro de Turismo, “el 2010 se perfila como un buen año. Se estima que visitarán el país 1,6 millones de personas”. La razón está en el rápido crecimiento en infraestructura y la gran variedad de nuevos productos que ofrece Panamá, pero también “en su posicionamiento como el ‘hub’ aéreo más importante de la región, además de la consolidación de ‘homeport’ para las líneas más relevantes de cruceros como Royal Caribbean y Pullmantur”, explica Shamah. Mientras algunos prefieren disfrutar de las montañas, los océanos, las playas, la selva, la pesca submarina, la cumbia o la salsa, otros se divierten comprando. Además de la gran oferta de centros comerciales que existe en Panamá, entre los que se encuentran Albrook Mall, Multicentro, Multiplaza y Metro Mall, la zona libre de Colón contribuye al éxito de Panamá como centro de compras. Se trata de la zona franca más grande del continente y la segunda del mundo. En su primer año de operaciones, en 1948 sólo contaba con un poco más de 30 empresas. Hoy son 2.600 empresas las que están establecidas en un terreno de entre 600 a 840 hectáreas. En el área se mueven anualmente US$ 12 mil millones al año. Sin duda, señales claras de la consolidación de esta nueva perla del Caribe.
|
Comentarios
Ingresa tu Comentario:
Para registrarse o identificarse como usuario debe ir a la Página de Inicio, o hacer click aquí.